miércoles, 14 de enero de 2009

el invierno de mi mente

con mi existencia cubierta por el oscuro paño del abandono,
miro mis manos y me las imagino como las ramas de un árbol en invierno,
secas, vacias, carentes de vida...
y siento mi corazón tornarse árido
de tanto desear odiarte y no puedo,
mi vientre se vuelve estéril y frio ...
y el tiempo que avanza inexorable,
no hace nada más que seguír hincando su lanza en mi mente,
la idea de tu persona, del calor de tu cuerpo, de las fronteras que en mi derribaste...
es falso que el tiempo lo cure todo,
sígo esperando que llegue el olvido...
pero...
¿como olvidar la primavera de las almas?

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